Estamos por cerrar el año escolar y este será mi último artículo para el periódico Bear Facts. Pensé, ¿cuál será mi último tema por cubrir? Me pregunté: ¿Qué deseo decirles a los estudiantes que van a entrar a la escuela secundaria? Primero, antes que todo, que cambie la rutina de “skin care.” Pero también quisiera comentarles muchas cosas que no consideré hasta que llegué a mi último año. Aunque muchos de ustedes ya se han acostumbrado a la rutina de la escuela secundaria o a las responsabilidades que conlleva, es bueno tener en cuenta que cada año trae experiencias diferentes. A muchos les puede causar miedo o ansiedad. Por eso les comparto lo que aprendí durante mi tiempo en la escuela secundaria.
Una de las cosas más importantes que aprendí fue mantenerme involucrada en mi comunidad. Muchas veces pensamos que la escuela solo se trata de clases, tareas y exámenes, pero en realidad también se trata de las conexiones y experiencias que vivimos. Participar en clubes, deportes, actividades escolares o eventos comunitarios puede ayudarnos a conocer personas nuevas o a descubrir nuevos talentos. Descubrí que entre más participaba, me sentía parte de algo más grande. Era como si perteneciera. Aunque al principio puede sentir nerviosismo, vale la pena intentarlo, porque esos momentos terminan convirtiéndose en algunos de los mejores recuerdos.
También aprendí que pedir ayuda no es una señal de debilidad. A veces el miedo, la vergüenza o el orgullo nos hace pensar que tenemos que resolver todo solos. Pero la realidad es que todos necesitamos apoyo en algún momento, ya sea académico, emocional o personal. Los maestros, consejeros, amigos y familiares están ahí para ayudarnos. Pedir ayuda puede ser difícil al principio, pero muchas veces es el primer paso para mejorar una situación y seguir adelante.
Finalmente, quiero recordarles, no permitan que otras personas les quiten su esencia o definan quiénes deben ser. No importa la situación económica, personal o emocional en la que se encuentran. No permitan que las opiniones o críticas de los demás los hagan sentir inferiores por su herencia cultural. En varias ocasiones, la gente tiene estereotipos o expectativas basadas en apariencias, personalidad, cultura o experiencias de las demás personas. Ustedes son quienes escriben su propia historia. Personalmente, me ha pasado muchas veces en las que alguien ha pensado menos de mí por las clases en las que estoy inscrita, por las expectativas que yo misma me creo y por las experiencias que he tenido que pasar. Esta situación me afectó tanto que me empecé a sentir inferior a los demás. No fue hasta muchos años después que comprendí que no todos están en mi situación y que si ellos tuvieran que enfrentar todos los obstáculos que yo he pasado, no durarían ni un día. Por eso les sugiero que no tengan miedo de explorar nuevas oportunidades, cambiar de opinión, soñar en grande o romper las expectativas de los demás. La escuela secundaria es una etapa de crecimiento, y cada uno tiene el poder de decidir quién quiere llegar a ser.
Al mirar atrás, me doy cuenta de que la escuela secundaria no consiste en ser perfecta, sino en aprender, crecer y descubrirme a mí misma. Habrá momentos difíciles, días estresantes y errores que parecerán como si fuera el fin del mundo. Pero también habrá amistades, experiencias y recuerdos que se quedarán con usted para siempre. Así que disfruten cada etapa, tengan paciencia con ustedes mismos y recuerden que todavía tienen mucho tiempo para crecer y encontrar su camino.























































































































































































